El Triángulo Cultural
La octava maravilla
del mundo
Con una altura de casi 200 metros sobre el dosel de la selva esmeralda, la Roca del León es una obra maestra arquitectónica del mundo antiguo. Una fortaleza, un palacio y un lienzo de arte impresionante tallado directamente en la roca.
Un palacio en el cielo
Construida por el rey Kasyapa en el siglo V, Sigiriya supera cualquier imaginación. Este imponente monolito sirvió como capital de su reino, combinando unas defensas formidables con el máximo esplendor del lujo real.
El yacimiento es un testimonio de la planificación urbana de la antigüedad. Los intrincados jardines acuáticos, los avanzados sistemas hidráulicos y el pulido «Muro Espejo» ponen de manifiesto una civilización que se adelantó siglos a su tiempo.
Pasos hacia la cima
Los Jardines Acuáticos
Pasea por piscinas simétricas y fuentes antiguas que, milagrosamente, siguen funcionando durante la temporada del monzón.
Las doncellas celestiales
A media altura de la escarpada pared rocosa, unos antiguos frescos de ninfas celestiales, que conservan aún sus vivos colores, han resistido el paso del tiempo durante más de 1.500 años.
La Terraza del León
Colócate entre las enormes patas talladas del león para iniciar el emocionante ascenso final por las escaleras de hierro hacia el palacio celestial.
«Estar en la cima mientras el sol se pone sobre los interminables bosques esmeralda es sentirse, aunque sea por un instante, como un rey».